Quesillo de Toddy

Cuando tenía 8 años, mi familia y yo fuimos de viaje a Mérida. Esta ciudad se encuentra en Los Andes venezolanos. Conocida como la ciudad de los caballeros, tiene un paisaje único en mi país.

Recuerdo que este viaje fue mi primer encuentro con la cocina. Mi tía Margarita era quien cocinaba y ella se dio la tarea de enseñarme a cocinar algunas preparaciones. Yo era su ayudante y aprendiz e iba tomando nota de todo lo que decía. Al regresar a Caracas perdí las notas, pero mantuve el recuerdo de mi tía siendo mi maestra en la cocina.

Uno de los postres favoritos de la tía es el quesillo. Es un postre hecho a base de leche y huevos muy parecido al flan. La diferencia radica en la consistencia del quesillo que es un poco más firme y cremoso.

En Venezuela, hay muchas variaciones para el quesillo. Lo hay de manzana, calabaza, pera y el tradicional con ralladura de limón. Hoy les presento una versión distinta.

El quesillo de Toddy tiene una textura cremosa. Su sabor dulce y amargo es una combinación perfecta. Te lo aseguro, es un plato ganador.

Esta receta me la enseñó mi querida amiga Silvia, un ángel en la tierra. Siento que es de esos regalos que te los dan sin esperar nada a cambio y con el que he compartido momentos especiales con mi familia.

Quesillo de Toddy

Ingredientes

4 huevos

1 lata de leche condensada

1 medida de la lata de leche condensada de leche completa

250 gr de Toddy

Vainilla

Para el caramelo

1 tz de azúcar

1/2 tz de agua

Preparación:

  1. En una cacerola, mezcla el agua y el azúcar. Prepara un caramelo. Coloca la cacerola a fuego bajo y retira una vez que el agua se haya evaporado y que el caramelo tengo un color ámbar. Transfiere a la quesillera o molde para flan. Ten cuidado porque es muy caliente.
  2. Separa las claras de las yemas. Bate las claras a punto de nieve y añade las yemas una a una.
  3. Vierte la leche condensada y la medida de leche entera. Mezcla a velocidad media.
  4. Integra poco a poco, el Toddy hasta que sea una mezcla homogénea.
  5. Coloca vainilla al gusto.
  6. Vierte la preparación en el molde. Lleva a baño de maría por 60 minutos a temperatura baja.
  7. Pasado los 60 minutos, deja reposar. Una vez que haya alcanzado la temperatura ambiente, puedes desmoldar. Coloca un plato sobre el molde y da la vuelta.
  8. Disfruta lentamente de tu quesillo. ¡No tengas miedo! ¡Atrévete a hacerlo!

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